domingo, 28 de febrero de 2016

Una vez mas se perdió a si misma.
Había cambiado tantas veces que ya ni sabía quien era. Ya no sabia cual era su piel, cuales eran sus ojos. Ya no sabia nada.

Pasaban las horas y los días y se encontraba en una espiral y no encontraba la salida, tampoco sabía como había entrado allí.

Por perder había perdido hasta la esperanza. ¿Y que quedaba?
Quería gritar y pedir ayuda, pero por perder había perdido hasta la voz.
Quería llorar, pero por perder había perdido hasta las lágrimas, hasta la tristeza. ¿Y que quedaba?

Lia

sábado, 29 de agosto de 2015

Eterna tristeza


Está por todas partes. Aquel sentimiento de emociones encontradas en tardes de primavera. Está en las personas que ajenas a las vidas de los demás caminan por las aceras de la ciudad, está en las luces de las casas en las noches sin luna, esas noches que no son del todo noches, está en los niños que juegan en el parque soñando a ser mayores.
Está en el cielo, en el aire, en la luz y en la oscuridad. Está en lo mas profundo de los corazones y en los rincones mas escondidos de las mentes.
La tristeza está presente en todos los lugares. Guardiana de las almas perdidas, vieja amiga de la melancolía y eterna enemiga de la felicidad.
Aparece en las tardes grises pero también en los días mas brillantes. Extiende las alas cubriendo todo, y te acuna entre sus brazos hasta que la oscuridad vence a la luz.
Está por todas partes y es fácil reconocerla con su larga capa y su sonrisa rota. Evítala, escóndete, corre, huye pero te encontrará.  Conoce todos los lugares del universo, conoce todos los secretos y las historias de todas las personas. Conoce tus secretos y tus historias mejor que tu mismo.
Es difícil de olvidar. Siempre está presente, tal vez solo en forma de recuerdo, tal vez lo sientas al respirar o tal vez pienses que se ha ido. Pero está ahí.
Eterna tristeza en noches sin luna o en tardes grises. Eterna tristeza de sonrisa rota y exótica belleza. Y siempre la misma pregunta en forma de carta que deja al irse: ¿Cuando nos volveremos a ver? 



Lia.

miércoles, 8 de julio de 2015

Ruina y espina en noches azules.

Su corazón de cristal se rompió en mil pedazos. Y con su corazón toda ella se rompió. Llevaba tanto tiempo pretendiendo ser un cactus que había terminado pinchándose con sus propias espinas, y aquello fue su ruina. La muralla cayó, ya no había nada que proteger
Y ya no bailaba ni tan si quiera con el viento. Y sólo hablaba con las estrellas. Tal vez ni siquiera existía ya. Pues sin un corazón, aunque sea de cristal, no puedes vivir.
Su mirada ocultaba historias sin final. Antes solía acabarlas, buscaba un final feliz. Ahora quedaban guardadas en lo más hondo de su ser.
 Solía buscar la luna en las noches de tormenta, pero ¿como iba a buscar a la luna si no se encontraba a si misma?
Lo peor de todo había sido perderse a si misma y la esperanza.
 La esperanza en volver a sentir, a volver a bailar y a hablar con alguien que no fuesen las estrellas o el viento. La esperanza en volver a ser feliz.
Soñaba cada noche con encontrarse. Iba a ser un reencuentro inesperado en noche azul. Pero todo eran sueños.

Lía.

viernes, 26 de junio de 2015

Sueños.


La luz que entraba por la ventanas, abiertas de par en par, hacía que todo pareciese como sacado de un sueño. Incorpóreo, etéreo e incluso efímero.
Nada parecía real, ni los muebles, ni las fotos, ni las personas, ni siquiera los recuerdos. Recuerdos manchados de odio y de la tinta con la que fue escrito el pasado. Nada parecía real, pero lo era, muy a su pesar.
No podía borrar lo que ya estaba hecho, deshacer los errores no era algo que estuviese en su mano. no tenia una llave o una máquina que le permitiese viajar en el tiempo, si lo tuviese no dudaría en usarla para arreglar las cosas.
No se trataba de un simple corazón roto, o de unas promesas olvidadas. Tampoco era algo sobre lo que pudieses hablar, llorar sobre ello y mas tarde olvidarlo y sentirte mejor. Era mas complicado que todo eso, y a la vez mucho mas sencillo.
Pero se sentía como atrapada en un tornado, uno muy grande y peligroso, y que además estaba hecho de sus propios pensamientos.
Esos pensamientos que la atormentaban por las noches e incluso por el día. Que repetian una y otra vez sus mayores miedos. Que la decían que era la culpable. Y así se sentía.
No era mas que una chica que no pertenecía a ninguna parte porque estaba rota en demasiado pedazos. Pedazos que no encajaban entre sí. Solitaria por miedo a ser rechazada. Soñadora, porque pensaba que el mundo de los sueños era lo único que le quedaba, el único lugar donde ni ella misma se juzgaba.
Cada parte ella misma pedía a gritos ser rescatada, pero nadie oía sus suplicas. Se ahogaba, pero ni ella misma lo sabía.
¿Y si pensaba que no quedaba nada mas en el mundo por lo que vivir? Tal vez solo quería vivir para siempre en el mundo de los sueños, perderse allí. Y tal vez no volver.



Lía

domingo, 31 de mayo de 2015


El silencio era la única respuesta. El silencio llevaba acompañándola tanto tiempo que el sonido de las voces parecían el eco del pasado intentando surrurarle al futuro que no fuese tan ingenuo como el presente.

Era otro viaje en tren con la única compañía de una viaja polaroid del 89, que podría contar mas historias que todos los pasajeros de aquel desolado vagón, y un cuaderno de tapas de cuero al que no le quedaban suficientes páginas en blanco para ser ocupadas por historias inventadas en viajes sin destino. Aquellos momentos a solas rodeada de desconocidos la hacían sentir como en casa, y es que tal vez su lugar no estuviese en ningún lugar.

Escribía con el propósito de sentirse en otros lugares, en sitios mejores. Con otras personas, con personas mejores. Había días que se sentía vacía y otros era la persona mas feliz del mundo. Leía para sumergirse en mundos desconocidos en los que todo era posible.

Le gustaba ver como entraba la luz del sol a través de las persianas medio cerradas. Y le gustaba observar las nubes y como se movían tan rápido, ójala ella pudiese moverse a esa velocidad.

Disfrutaba escuchando mil veces la misma canción, una y otra vez hasta que se aprendía las letras de memoria.

Soñaba con otras épocas, con historias inventadas, con otros lugares, con otras personas, con otros mundos, con el sol y con la luna y con las nubes y con las estrellas, y con canciones de melodías inconexas. Tan inconexas como ella que no sabia ni como era. Una chica inconexa con sueños inconexos, historias inconexas que dejaba a la mitad porque se encariñaba de sus personajes y no los queria abandonar. Ella misma se sentía como una melodía que aún no se había convertido en una canción.

Lía. Antes Celandine, y creedme ha sido muy difícil decirle adiós a Celandine pero ya era hora de avanzar.

miércoles, 25 de junio de 2014

Cartas, notas y otras despedidas.


Respira. Aunque no quieras, respira. Toma aire, suéltalo.
Pestañea. Abre y cierra los ojos, tan solo para ver como cambia el mundo.
El mundo cambia a cada segundo que pasa, aunque no nos gusta reconocerlo. No nos gustan los cambios, nos asustan. 
A mi me asustabas tu, y me cambiaste. No fue nada, tan solo un segundo, pero ya nada era igual. Cada palabra que decías me iba transformando lentamente.
Un hola tuyo me convertían en una persona completamente diferente. 
Siempre me dijeron que los cambios son buenos. ¿Lo fuiste tu? Si, definitivamente, si.
Me hiciste ver que por muchas desgracias que nos ocurran siempre habrá algo bueno y que siempre hay que sonreir.
Fue bonito mientras duró y por eso te doy las gracias. Gracias por hacerme vivir un cuento de hadas.
+

La nota reposaba sobre la repisa de la chimenea. Todo en las últimas semanas había sido muy precipitado. Desde aquel día en el parque hasta esa carta. Esa carta inesperada que sabía que llegaría, ella era un alma libre y lo sabía desde el primer momento en que la vio.
Pero no pensó en un final tan repentino. Tan ligero, tan extraño. Ni un adios. Tan solo una carta, una nota. Ni un abrazo, ni un beso, ni una última mirada. Unas gracias y un papel con su olor.
Ella era un misterio, su gran misterio. Un misterio sin resolver que te da que pensar en noches de luna llena, un misterio que te quita el hambre y las ganas de vivir. Pero que a pesar de todo no quieres resolver porque si lo resuelves ya no te queda nada. Ella se había ido pero el misterio seguía ahí.
No estaba mal, no la iba a echar de menos. En realidad si, se dijo sentándose con la espalda apoyada en la pared. La iba a echar mucho de menos pero no la podía hacer volver, no podía atarla a él. Ella no sería feliz y solo quería que ella fuera feliz.
Un cuento de hadas... eso decía la cara. Y vivieron felices y comieron perdices, pero quien dijo que juntos. Desde luego ese no era el final que el esperaba para un cuento y menos uno de princesas y príncipes, aunque bien mirado ni ella era una princesa ni el un príncipe.
Pero el también la quería dar las gracias por hacerle soñar por primera vez desde que tenía uso de razón. Nunca nadie le había hecho creer de esa forma en la magia o en el amor que vienen a ser lo mismo.
Cogió la carta con cuidado y por la parte de atrás escribió:

Gracias a ti también. Espero volver a verte, tal vez en otro lugar o en otra época, pero espero que nos volvamos a encontrar. Y se que lo haremos. Tu también me has cambiado. He evolucionado gracias a ti.
x





Celandine.

sábado, 7 de junio de 2014


0:00 octubre. Sue.

Una cama, un pensamiento. Olvidar. 
Las sabanas arrugadas. La ventana medio abierta dejando entrar los susurros de la noche. Sombras que se cuelan. Luces lejanas. 
Suena una canción. La reconozco de haberla oído en todas partes, la oí por primera vez contigo. 
Es realmente extraño como asociamos pequeñas cosas de la vida con personas. Y es realmente extraño como yo lo asocio todo a ti.
Hace ya mas de un año que te fuiste, pero sigo recordando cada segundo que pasamos juntos y cada eternidad que pasamos separados. 
Te he visto por la calle, pareces feliz. Tu no me has visto (o al menos eso espero). 
Hace tiempo te vi con una chica. No era como yo. Siempre pensé que de volver a salir con alguien lo harías con alguien frágil como yo, alguien a quien le pudieras romper el corazón como a un vaso de cristal. Me equivoque, como siempre hice contigo. Desde el principio estuve equivocada. 
Ya no estas, y ya no estoy. Pero me quede atrapada en el bucle de las 00.00 de la noche.

00:00 octubre. Dan.

Una cama, un pensamiento. Olvidar.
La noche ha inundado la habitación, igual que la oscuridad inundó tu vida cuando me fui. Eso es lo que deseo. Suena egoísta lo se, pero lo último que quiero es que hayas rehecho tu vida. Irme fue un error y no volver fue uno aun mas grande. 
Imagino que me odiarás igual que me odio yo. Me fui y no dije adios. Me fui antes de que volvieras porque sabía que si te miraba a esos enormes ojos marrones no tendría el valor de irme.  
Si analizo aquel día (y todos los anteriores) me doy cuenta de que no tenia motivos para irme, me querías y te quería. Pero a veces unas palabras pueden hacerte ver las cosas como no son. Sus palabras hicieron ese efecto sobre mi. Aquella chica, tan distinta a ti, tan abierta, tan segura, aun la sigo viendo o mas bien ella me ve a mi. Yo ya no puedo ver nada igual a como lo veía cuando tu estabas aquí. 
Ya no estas, y ya no estoy. Me fui y te quedaste. Me fui pero sigo allí. Ahora cada noche me quedo atrapado en un bucle a las 00:00 de la noche.

1:00 octubre. Sue.

Una cama, un pensamiento. Perdonarte.
Quiero poder perdonarte, quiero poder creer que tuviste un motivo para irte. Quiero poder pensar que no fue culpa mía, y que tampoco fue culpa tuya. 
Quiero perdonarte todo lo que me has hecho. 
Recuerdo aquel día, llegar a casa, sonriendo. Entrar en el salón esperando verte sentado junto a la ventana leyendo. No estabas. Correr a la cocina, tampoco estabas allí. Ni en la habitación, ni en el baño, ni en la terraza. No estabas. Lo siguiente que hice fue sentarme a esperar. Podías haber salido a comprar algo. Me acurruqué en el sofá y espere. Y esperé. A las 0:00 dejé de esperar. Busqué por toda la casa algo, una nota lo que fuera. No había nada. Tu ropa no estaba, ni tus libros, ni tu ordenador. Te llamé una vez, no lo cogiste, lo volví a intentar y nada. Habías desaparecido. Pense en llamar a la policia denunciar tu desaparición, que te encontraran.
Horas después comprendí que no habías desaparecido, que te habías ido. Que algo había hecho mal, que algo habíamos hecho mal. 
Pero te perdono Dan. Hoy no, pero algún día lo haré.

1:00 octubre. Dan.

Una cama, un pensamiento. Perdonarme.
Quiero perdonarme por hacerte daño. Se que te lo hice. Estaba allí mientras tu te volvías loca buscándome, estaba escondido mirando. No tuve el valor de volver a entrar.
Me fui cuando te diste cuenta de que no volvería. Te cambió la expresión pasó de ser la de preocupación a la de odio.
Me fui sin rumbo. No dormí en toda la noche. No recuerdo que pasó luego. Pero estaba ella allí, no tu, ella. 
He cometido errores pero Sue te sigo queriendo.
No me perdono por lo que he hecho, y dudo mucho hacerlo algún día.






Celandine.

martes, 29 de abril de 2014


Puertas cerradas escondiendo secretos bajo llave. Yo solía esconderme baja los sabanas de la cama, y encerré tu corazón en una caja de latón.
Cuando las primeras hojas cayeron de los árboles del parque del final de la calle, cuando cayeron te dejé ir, o te fuiste, no lo se. Pero me gusta pensar que tal vez te hubieras quedado si te lo hubiera pedido, o suplicado. A quien engañamos lo hice, te suplique, pero no te quedaste.
Las páginas en blanco de la mitad de la historia de nuestra vida. Un libro sin acabar, mas bien sin empezar.
La ultima noche de nuestra vida, acompañada por la luna mirándonos expectante desde las alturas. El ritmo de nuestros corazones era lo único que se oía. Y tras la paz vino la guerra. Ambos sabíamos que te ibas a marchar dejando el olor de tu perfume impregnado en mi piel.
Y dieron las 00:00 y ya no estabas. Frente a la puerta estaba tu dignidad, o tal vez fuera la mia, en forma de una postal de uno de nuestros muchos viajes. Ahora está junto a las demás en aquella caja de latón, aquella en la que una vez estuvo tu corazón.
Y no es mas que un recuerdo de lo que una vez fuimos, una sombra borrosa algo alejada de la realidad como una novela de ciencia ficción. En tu favor diré que no es fácil vivir con la chica de la sonrisa de cristal. La que se ahoga en lágrimas de café. La chica de mirada perdida tras unos ojos vidriosos.
Ahora que te has ido lo veo todo tan negro como tu pelo y tan gris como tus ojos. Y es que mi mundo cayó el día que te fuiste y ahora no hago otra cosa que sentarme frente a la puerta esperando a que vuelvas montado sobre tu vieja bicicleta. Aunque no creas que soy tan ingenua, se de sobra que no volverás, ni hoy, ni mañana, ni nunca. Porque las cosas buenas vienen en frascos pequeños y no vuelven, es la ley de la vida y yo lo he aprendido por las malas.
Una vez oí decir a alguien que si quieres a alguien déjalo libre. Y te deje libre. Y fue tu felicidad a cambio de la mia.









Celandine.

sábado, 5 de abril de 2014

Eras tu.  Era yo. Eramos Nosotros en esta enorme ciudad sin nombre. Eramos nosotros rodeados de personas sin nombre.
Era una noche sin luna ni estrellas. Y cuando salió el sol la magia desapareció. Noches de insomnio corriendo por las calles desiertas, entrando en bares sin identidad. Tu a mi lado, yo de tu mano. El viento nos acompañaba allí donde fuéramos como un viejo amigo nos saludaba en cada calle.
Y allí estábamos noche tras noche, viviendo nuestras pequeña aventura.
Ahora no estas, pero yo sigo saliendo cada noche. Te busco pero no te encuentro. ¿Sigues aquí? ¿Te has ido? No respondes, no contestas a mis llamadas, a mis gritos ni a mis lamentos.

lunes, 17 de marzo de 2014

Errores


10 de septiembre.

A ti, mi pequeño gran error: 

Es una melodía sin acabar. Pero desde luego es lo mejor que he compuesto en mucho tiempo. Las notas salen solas de mi cabeza hasta la partitura y de la partitura a las notas del piano. Me encanta la forma en la que mis pequeños dedos juegan con las teclas del piano, como viejos amigos que se saludan después de mucho tiempo. Desde luego la música es lo único que me queda después de todo. Siempre nos quedará París dijimos rememorando una frase de la primera película que vimos juntos. Pero no nos queda París, ni siquiera llegamos a ir a París. Tampoco nos queda ninguna otra ciudad, ni ningún sitio, lo nuestro no es mas que un recuerdo fantasma. Pero querido Mark, queramos o no estamos hechos de recuerdos y nos acompañaran allá a donde vayamos, es algo que he aprendido un poco tarde. De nada me ha servido irme lejos, huir de ti, huir de mi, de nosotros. No me ha servido de nada porque sigues conmigo en mi cabeza y en mi corazón. Tal vez tenga que aprender a vivir sin ti, como quien aprende a andar o a hablar.

Apoyo la cabeza en el piano no muy bruscamente pero tampoco con cuidado, no quiero hacerme daño pero quiero hacérmelo. Es como contigo no quiero olvidarte pero quiero hacerlo.
En parte odio la forma en la que me fui, sin decirte adiós. Pero era lo mejor, para los dos ahora duele Mark, se que te duele, probablemente tanto como me duele a mi, pero me olvidarás y te olvidaré. Estoy en Londres, Mark ¿recuerdas cuando decías que viviríamos aquí? Ahora vivo aquí, pero sin ti. La ciudad es enorme, mucho mas grande que Madrid. Madrid no es nada comparado con Londres.
No se que estoy haciendo aquí. Tengo miedo Mark. Tengo miedo porque no estas aquí. ¿Quién me va a abrazar en las noches de tormenta? Ahora pienso que irme fue un error, el mayor error de mi vida, pero es lo mejor, no dejo de repetírmelo una y otra vez: esta bien, esta bien, así esta mejor. Pero no sabes lo que me esta costando Mark, no lo sabes. 

Pero tu siempre preferiste el té y yo siempre he sido mas de café. Tu eras las teclas negras del piano y yo era las blancas. Tu siempre fuiste radiante como el día yo sombría como la noche. Nunca llegamos a congeniar pero nos esforzamos, y Mark al amor no se le puede forzar. 


Ana.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Enorme Enormidad

Si hay algo que detestaba mas que ninguna otra cosa era sin lugar a dudas el rumbo que toma la vida llegado un punto, a cada persona le llega en un momento determinado, a ti tal vez a los 10 años o a los 20. Nunca sabes cuando va a llegar. Decía que ese momento la vida dejaba de ser vida y pasaba a ser un camino recto sin complicaciones ni obstáculos. Nunca supe si el había llegado a ese punto. Si he de reconocerle algo es que siempre parecía feliz, así que no creo que hubiera llegado al camino ya que decía que la gente del camino era triste y monótona. Solía decirme que intentará luchar y que evitará el camino. Nunca le entendí.
A veces resultaba complicado. ¿El que? Pues todo, era complicado ver el mundo desde sus ojos, era complicado mantener una conversación con el, yo tan callada e ignorante y el tan charlatan e inteligente.
Pero otras veces estar con él era lo mejor que te podía suceder, su alegría podía iluminar una habitación entera. Y ese olor a café que desprendía, aunque no hubiera tomado café. Sus medias sonrisas me volvían loca.
No era malo estar con él pero tampoco era bueno. Le echo de menos, incluso echo de menos cuando necesitaba alejarme, y me aleje. Ahora estoy sola en una ciudad grande, vieja y fria, sin poder refugiarme en sus brazos cuando lago va mal, ahora estoy sola sin nadie que me diga que luche por huir del camino que toma nuestra vida llegado un punto, ahora estoy sola sin su aroma a café, ni si quiera cuando preparo café huele igual a él.
Nueva York es grande, mas grande que ninguna otra ciudad que haya visto antes, tampoco es que hay visto muchas ciudad o si depende de quien lo mire. El solía llevarme de viaje, para que viera como eran los demás, decía que esas personas que se ven en otras ciudades no hay llegado a ese punto en la vida ya sabéis, decía que fuera de nuestro país la gente era mas feliz, no se si será cierto, pero en Nueva York la gente parece igual.
Así que he llegado a un conclusión (si yo sola sin su ayuda) la vida no toma ese camino en ese punto como él decía son las personas quién lo toman. Supongo que nunca lo pensó o tal vez si, pero la vida no toma decisiones por ti las debes tomar tú y eso lo he aprendido marchándome, si hubiera continuado a su lado no me habría dado cuenta, y por mucho que le eché de menos es mejor así. Supongo. Ahora he descubierto que el café tiene muchos olores no solo el suyo y he descubierto que no soy callada ni ignorante. Y me encanta Nueva York.



Hola seguidores, creo que nunca me he dirigido a vosotros de esta forma, pero ya era hora  ¿no?
Tal vez no entendais esta entrada ni yo misma la entiendo. Simplemente ha salido y bueno me he dicho escribela. Y ya está. En fin solo quería decir que tengo el blog un poco abandonado y lo siento. Pero ya nada es como antes y no se creo que mi forma de escribir esta empeorando bastante rápido...
Bueno os dejo aqui un blog de reseñas que acabo de abrir http://entrelaspaginasdeun-libro.blogspot.com.es/ y visitar a Marlene
Celandine

domingo, 24 de noviembre de 2013


Siéntate, voy a contarte una historia. ¿Sabes esas noches de luna llena? Si, esas mismas, esas en la que la luna sirve de lámpara. Esta historia empieza una noche de luna llena. Si no recuerdo mal era Mayo, o Marzo, no se el caso es que el mes empezaba por M.

Su nombre también empezaba con M o eso decía, nunca me dijo como se llamaba, me dirijía a ella como M, me gustaba imaginar cual podría ser su nombre ¿Marta? ¿Marina? o ¿Maria? Pero mi preferido era Marlene, me gustaba pensar que se llamaba así. 

Aquella noche de luna llena conocí a Marlene. Estaba en aquel bar al que solía ir a escribir por las tardes. Ese día se me hizo muy tarde. Cuando me quise dar cuenta eran las 22.00. Levante la vista y la vi. Con esos zapatos de charol negro que tanto le gustaban, y un abrigo color avellana como sus ojos.  
Entro muy deprisa al bar y se sento al lado de la ventana.  Llevaba los labios pintados de rojo y los ojos negros. Recogí mis cosas y me senté a su lado. 

- Hola.
- Hola- esa fue la primera vez que me sonrió
- ¿Como te llamas?
- M. Y no trates de averiguar mas, y no, no quiero saber tu nombre. Y si, puedes pedirme un cafe, con leche por favor.

Esa desfachatez me enamoró desde un principio. También me enamoró esa punto misterioso que la rodeaba. Tras invitarla al café, se fue como había venido.  No volví a verla en una semana. Cada día me quedaba hasta tarde en el café esperando a que llegará, día tras día sin darme por vencido. A la semana apareció. Llevaba los mismos zapatos y el mismo pintalabios, se sentó en el mismo sitio junto a la ventana. No me atreví a acercarme. Después de esperarla cada tarde no me atreví a decirla nada. Note que me miraba pero me quede en mi sitio escribiendo como si no me hubiera dado cuenta de que estaba allí. Se acerco a la barra y pidió un cafe con leche. En lugar de volver a su sitio se sento en la silla de al lado mia.

- No vas a decirme hola. - Soltó una sonora carcajada. Quede fascinado con su risa. Al reirse se le veian los dientes perfectamente alineados y blancos.
- Hola
- ¿Ya está? ¿Nada más? Has estado una semana esperando y solo me dices hola.
- ¿Que tal?
- No voy a contestar a eso. Y no es que sea borde o una descarada. Es que que este bien o mal es irrelevante, preguntar eso es como decir que no tienes nada mejor que decir.
- Lo siento
- Oh no lo sientas, al contrario me hace incluso gracia. No se si me explico, eres muy convencional. 


Que me llamase convencional, bueno no me sentó muy bien. Baje la cabeza y seguí escribiendo. Tal
vez M tuviera razón, tal vez yo fuera muy convencional. Aquel día M se fue muy pronto, nada mas acabar su café, ese día no dijimos nada más, pero al día siguiente volvió a venir y al siguiente también. La llegue a conocer mejor que a mi mismo. Le gustaba la música y el café, le gustaba la luna, y los lunares. El negro era su color favorito y ¡Dios! Que bien le sentaba. Era distinta. Era distinta a la gente distinta.

Recuerdo que un día llego especialmente pronto, nunca llegaba antes de las 21:00, pero ese día llego a las 18:00. Solía decir que el día era para estar en casa tomando café y la noche para salir a tomar café. Aquel día que llego pronto no se sentó, me cogió de la mano y salio corriendo. Corrimos durante horas, bueno tal vez no tanto pero tras mucho correr llegamos a un parque, se veía toda la ciudad. Había un pequeño banco donde nos sentamos a ver atardecer. Derepente sacó una navaja y escribio ≤≤ M y el chico sin nombre>>. Y se puso a gritar. Y yo con ella. 

Después de eso no la volví a ver, quien sabe que fue de la misteriosa Marlene o Maria o Marta. Nunca volvió a aparecer por el bar. 

¿Por qué os cuento la historia de M? Por un motivo muy simple. Hoy he vuelto a ir allí donde solíamos gritar.

domingo, 3 de noviembre de 2013

La estrella 500

Yo soy de esas personas que cuentan las estrellas. Hoy ya llevo 500, me he tenido que detener. El 500 no es un número cualquiera.
500 fueron las risas que compartimos
500 veces pensé en ti
500 veces quise besarte
500 veces te bese.
Anoche hicieron 500 noches desde que te fuiste. Hoy harán 501.
Hace 500 días pienso en ti de otra forma ¿estaré olvidandote? Dicen que uno se olvida de su amor cuando no dedica el primer pensamiento de la mañana a esa persona, ahora me doy cuenta de que no es mi caso.
500 cartas te mande desde que te fuiste. A una dirección inexistente ¿Donde estas?
500 preguntas y 0 respuestas.
He de repetirlo 500 veces para convencerme de ello: Ya no estas, te has ido.
Intento olvidarlo y sigo contando estrellas. 501,502,503... Nunca entendiste porque las cuento. Nunca te lo quise explicar ahora quiero explicartelo pero es demasiado tarde. 504,505,506... Solias llamarme loca, pero a mi no me importaba, ¡QUE ME IBA A IMPORTAR! Me encantaba, nadie me decia cosas como me las decías tu. Pero te fuiste sin dar explicación.
Te he buscado 500 veces. Pero sigues sin aparecer.
¿Te llegare a encontrar? 500 veces me he planteado esta pregunta. 500 veces el silencio me ha respondido como una fría bofetada. 
Y hasta aquí la historia de la estrella 500 que busca a la 600 sin llegar nunca a ella pues 100 estrellas las separan como el océano que separa dos continentes. Ella es una eterna enamorada y el no hace mas que huir. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

You Only Live Once

Lo suyo no era una historia de amor común empezando porque ni era historia ni era de amor. Se veían cada día a la salida del metro, en la panadería y los martes a la salida del pequeño cine que había tres calles detrás de ese parque tan bonito donde los niños jugaban a la salida de las clases. Nunca se dijeron nada inconscientes de que tenían mas en común entre ellos que con esos a los que se hacían llamar sus amigos.
Ella era una chica alta, el cabello le caía a tirabuzones hasta los hombros era rubio ceniza y sus ojos azul profundo. Mas de una vez la habían dicho que era muy guapa pero ella seguía sin creerlo. Esos complejos que tenemos todos y que algunos expresan mas que otros, pues ella a pesar de tenerlos los escondía dentro de una caja cerrada con llave dentro de su corazón.
El era un chico alto también, moreno, y ojos oscuros. Para muchos un chico normal, pero cuando ella le veía, en esos encuentros fugaces de nunca mas de 3 minutos, sentía como si un millón de hormigas corrieran por su estomago y sus brazos y piernas se volvían de gelatina.
Pero a pesar de todo nunca hablaron, tan solo una mirada llena de emoción, una mirada cargada de palabras.
Y ahora años después de 10 años todo sigue igual, cada uno en un lugar, pero siempre recordando a aquel chico, a aquella chica, misteriosos que se cruzaron en su camino.
Muchas veces piensan en los y sis: ¿y si hubiéramos hablado? ¿Sería muy diferente mi vida? Se dicen para si, pero sin pronunciarlo en voz alta, porque no hay tiempo de pensar en los y sis la vida es muy corta para pensar en que pudieron hacer. Y saben que arrepentidos morirán por lo que no hicieron, porque solo se vive una vez.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Recuerdos con sabor a chocolate (Segunda parte de Fly Away)

Caminando por calles estrechas. Largos paseos al sol de verano. La ciudad cambia y ella cambia también.
Ha pasado por mucho o por poco según lo mires o según lo quieras mirar. Hace un año no era como ahora hace un año era un persona completamente diferente pero aquel chico del parque de atracciones la cambio.
Recuerda a Dave como si fuera el otro día cuando le conoció. Recuerda su pelo castaño alborotado y sus ojos azules. No le ha vuelto a ver pero es como si estuviera con ella a cada paso que da. El recuerdo del misterioso Dave es un recuerdo con sabor a chocolate, un recuerdo dulce que no olvidas, un recuerdo como una droga que necesitas mas. Pero a pesar de ello no ha vuelto a verle, a pesar de que se ha recorrido la ciudad buscando, entre rincones inexplorados y avenidas llenas de personas, pero él no está. Tiene la esperanza de que hoy un año después él este en el parque de atracciones donde se conocieron.
Se mira en el espejo de su habitación decida a ir de nuevo en su búsqueda. Su pelo solía ser largo marrón y se lo recogía en una coleta. Ahora cae en tirabuzones rojizos por su cuello y llegan hasta los hombros. Mira en el armario, su ropa también ha cambiado. Elige un bonito vestido color azul marino con lunares color maquillaje. Se siente bien consigo misma sabe que es así como debe ser, sabe que su antigua yo ha dejado de existir sabe que todo es gracias a Dave. Ha dejado de lado los malos recuerdos. Ha dejado de lado el pasado. Y ha roto todas esas cadenas que la ataban a una vida de la que ella no era la dueña. Y solo quiere encontrar al chico para darle las gracias. Porque de no ser por el, seguiría siendo quien no es.
Sale de su pequeña casa en el centro de Madrid y coge el metro aun esperanzada. Tiene una corazonada, esta segura que el estará allí, no sabe por que, pero siente que Dave también la ha estado buscando.
Al llegar al Parque corre hacia las Sillas Voladoras convencida de que Dave estará allí esperando. Y allí esta apoyado en la entrada a la atracción de brazos cruzados y con una media sonrisa en la cara. Se acerca a el corriendo, sonriendo para si orgullosa porque tenía razón él iba a estar allí.
- Hola Dave, no se si me recuerdas soy Anne.
- Claro que te recuerdo Anne, has cambiado mucho ¿no crees?
- Si y me siento genial todo gracias a ti. Queria decirte eso.
- De nada supongo.
- También me gustaría invitarte a un ¿café? o mejor a un chocolate- dice convencida de que aceptará.
- Lo siento pero ya tengo planes- dice saludando a una chica no muy alta de pelo negro y ojos del mismo color- Anne estuve viniendo aquí cada día con la esperanza de que ibas a aparecer y lo has hecho pero ahora es un poco tarde. Ha pasado un año y igual que tu has cambiado yo también. Lo siento.
Y se aleja. Las lagrimas empiezan a caer por el rostro de Anne, después de buscarle durante un año el estaba en el sitio mas obvio, después de cambiar gracias a el y imaginarse viviendo una vida con él después de todo no va a haber nada. Porque ha llegado demiasiado tarde.

martes, 25 de junio de 2013

Fly Away

Es un viaje de apenas un minuto. Un minuto allí arriba entre pájaros, entre las copas de los árboles, entre las nubes.
Estar en las nubes bonita metafora, ella siempre quiso vivir en un castillo por encima de los edificios cerca del sol... Ella quiso tantas cosas. Y ahora se contenta con tan pocas.
- Hey tu.
Se gira sorprendida, no es muy normal que alguien te llame en medio de una atracción, pero ella se gira apesar de todo, apesar de que no sabe quien es el desconocido.
- ¿Yo?
- Tú. ¿Quieres alejarte de todo esto?
- ¿por qué me pregunta eso?
- Porqué he visto en su mirada algo que me ha dicho que quiere huir. ¿No es así?
- Tal vez lo sea, pero no es de su competencia lo que pase en mi vida es cosa mia.
- Oh como desee señorita pero yo la avise, tal vez luego sea muy tarde para cambiar ¿no lo ha pensado?
- Mire señor...
- Dave, me llamo Dave.
- Pues Dave, no creo que este sea el lugar mas adecuado para hablar.
- Tal vez tenga usted razón.
<< Que tipo mas extraño>> Se dice a si misma mientras la antigua atracción va frenando hasta dejar las sillas en su posición inicial. Poner los pies en la tierra. Allí arriba, se dice, parecía que estuviera libre de ataduras, de problemas, y de vuelta al suelo parece que todo el peso del mundo vuelve a estar sobre sus hombros.
- Señorita...
Se gira para ver a Dave, un extraño ¿hombre?¿chico? ¿Qué edad tendrá? Es atractivo, tal vez guapo. Pelo castaño, se le ve joven, tiene unos ojos bonitos. Pero está claro que esta loco.
- Perdone Dave pero debo irme me esperan en otra parte.
- ¿Quién viene al Parque de Atracciones con prisas? Desde luego alguien que no disfruta de la vida.
- Quiere hacer el maldito favor de dejar de meterse en mi vida y largarse.
- Lo siento pero aun no se su nombre.
- No tenía intención de decirlo, Dave.
- No me parece justo usted sabe el mio.
- Anne, me llamo Anne ahora haga el favor de irse.
Camina deprisa decidida a alejarse de ese extraño individuo. A lo lejos oye su voz gritando si nombre, pero no se da la vuelta, aunque en su cabeza rondan preguntas <<¿Tendrá razón? ¿Y si debo cambiar mi vida? ¿ Y si no estoy disfrutando?>>
Sale del recinto del parque de atracciones, camina hacia el metro, hacia la ciudad, hacia su vida , esa vida que tal vez deba cambiar. Una vida que según un extraño no disfruta. ¿Por que le han importado tanto las palabras de ese chico?
El andén esta vacío salvo por un grupo de chicas que rien. Tal vez sean de su edad, un año o dos mas jóvenes pero no mas. Ella no es mas que una chiquilla que juega a ser adulta.
- ¡Anne!
Se gira por tercera vez ese día esperando ver allí a Dave. El chico está ahí plantado.
- Dave, te he dicho que te vayas y me dejes en paz. Por favor.
- Solo queria darte este broche se te callo cuando huías de mi.
Una sonrisa picara sale de la boca del chico seguida de una sonora carcajada. Anne se pregunta si debe reír también al final se encuentra sonriendo al enigmatico chico.
- ¿Has decidido si vas a cambiar tu vida? ¿Que edad tienes, Anne? Y no te ofendas pero parece que tuvieras 30 y muchos años te comportas de una forma muy estirada. Hay que vivir la vida.
- Creo que es hora de cambiar Dave. Y tienes toda la razón parezco una señora casi, y no lo soy. Muchas gracias.
Anne se acerca al misterioso Dave y le da un beso en la mejilla antes de correr hacia el metro.
- ¡Gracias!- grita mientras las puertas del vagón se cierran.
- No me has dicho tu edad Anne- susurra Dave demasiado tarde cuando el metro ya sale de la estación, dejando al chico solo en mitad de un andén viejo y sucio. Se sienta en uno de los bancos a esperar el proximo tren que no tardará en llegar. Y así acaba su historia, así acaba el encuentro entre dos extraños, Dave con la esperanza de volver a ver a esa chica de ojos miel y pelo castaño. Y Anne decidia a cambiar.

martes, 18 de junio de 2013

18

Y ahora aquí no se que decir. Me paro, me bloqueo y no se que decirte. no se ni como llamarte ¿tal vez perfecta? ¿mi niña? ¿o debo volver a llamarte osita? My Little Osita.
Aqui esto un 18 mas, el 18 numero once. El definitivo antes de completar lo que sería una ronda. ¿LO PUEDES CREER? JSHFASJYF IGKH yo no. Sabemos que nunca lo asumiré es un trauma nunca llegaré a saber porque te quiero tanto. Pero vamos a lo que iba yo ya podras leer esta bobada desoues de leer un"bonito"  -o lo que sea- relato. Disfrutalo porque es para ti amor.

*Basado en hechos reales*

Las luces de Paris a medianoche. Caen sobre la ciudad como un envolvente manto, como una madre cubriendo a su hijo con una manta antes de irse a dormir. Las luces de Paris para muchos las mejores luces del mundo, para otros Paris no es mas que un ciudad entre muchos, menudos ilusos aquellos que piensan que solo es una ciudad.
Recorría las calles buscando su destino, sin pensar, solo a paso ligero. Deseando llegar al lugar acordado, en el momento acordado. Recuerdos de conversaciones, llamadas por Skype, recuerdos de un año. Recuerdos que nunca podrán ser borrados, no de su pequeña cabeza cubierta por esos rizos rubios que caen con gracia sobre sus hombros. <<Correr a medianoche por Paris es la mayor locura que he hecho jamas>> se dijo a si misma. Pero hay quien dijo que las mejores personas están locas. En su mente Begin Again de Taylor Swift mientras caminaba la romantica ciudad. Nunca penso que una ciudad pudiera esconder tantos lugares, tantas promesas...
Entonces se detuvo, el famoso puente de los candados, donde las promesas de eternidad quedan marcadas, donde las llaves son tiradas al rio. Y es entonces cuando se preguntó cuantas llaves debe haber en el fondo del rio. Se preguntó si sera capaz de contar todos esos candados atados a ambos lados del puente. Sabe que no es posible, pero le gustan los retos.
- ¡SARA! - oyó una voz a su espalda. Casi había olvidado el motivo por el que estaba en ese puente en Paris a esas horas de la noche- por fin llego.
Ahi estaba el 365 días después. Con su pelo pelirrojo, sus ojos azules y su habitual sonrisa. Ella sabía que de alguna manera llegaría, llevaban planeando ese dia desde hacía meses. Encontrarse en Paris la ciudad del amor. La ciudad de la luz. Una ciudad con mil nombres y una unica cara. Pero ahí estaban los dos, tras tantas conversaciones, tantos Te Quiero y ahora allí en persona parecía que ninguno de los dos supiera que decir. Los ojos claros de ambos se encontraban pero de sus bocas no salía ni el mas minimo sonido.
- Alex...- consiguió decir ella tras varios minutos de silencio. Pero no era un silencio incomodo porque con la mirada se lo decían todo.
- Sara...
Cansada de haber esperado 1 año para poder verle, Sara corrió a sus brazos y Paris era en ese momento sin duda la ciudad mas bonita del mundo. Alex olia a limon y tomillo una fragancia fresca que la hizo recordar la tarde de verano en que se conocieron, y ella, ella olía a la mas dulce vainilla.
- Alex, nunca he querido a nadie como te quiero a ti.
- Lo se cielo, lo se. Y sabes que no voy a decir que te quiero mas.
- Yo tampoco lo diré.
Porque hacía tiempo que no discutían por quien queria mas a quien, llegando a la conclusión de que su amor era infinito, eterno, era una amistad mas que poderosa.
- Alex, si alguna vez dejamos de hablar "Siempre nos quedara Paris" siempre podremos volver a los tiempos de Paris.

Bueno Sara ahora esto es para ti, se que el texto o la mierda esa es eso una mierda, pero no sabia que poner y te quiero :3
No se que decir como siempre asi que supongo que es un no me mates por esta mierda.
TE QUIERO 18
Y LO CONSEGUI SON LAS 23:30 PERO ACABE LA ENTRADA! PARA TI A TIEMPO ANETS DE ACABAR EL DÍA YUPII

sábado, 15 de junio de 2013

Dar el salto


Los rayos de sol cayendo sobre el asfalto. Las olas rompiendo contra la orilla. Las risas, esas risas que se oyen a lo lejos como ecos. 
Camina despacio sin mirar atras y sin un rumbo, simplemente se aleja del mar. La brisa marina llega hasta allí arriba donde la arena de playa ha sido sustituida por árboles de todos los tonos de verde que puedas imaginar. 
Sigue corriendo serpenteando entre los árboles. Esquivando ramas. Tropieza cuando cree que ya no hay limites.
Se toca la cabeza, ha dado contra algo duro, mierda una rama. No puede levantarse ¿Es el final? ¿Se va a quedar ahi para siempre? ¿ Morirá? No lo sabe, pero es una opción, esta bastante lejos de la casa mas cercana, ya ni siquiera oye las risas procedentes de la playa, ni huele la brisa marina. 
Deja caer la cabeza contra la rama y espera, porque sabe que no le queda otra opción, esperar o a alguien que la encuentre o a la muerte. No quiere ni pensarlo. No quiere pensar que dejara de estar aqui, ella solo queria alejarse un momento. Olvidar por un segundo a aquellos que tanto daño la hicieron y a los que la quisieron demasiado. Respirar otros aires, pero nunca quiso irse para siempre. 
Cierra los ojos, y allí tumbada en el suelo, la cabeza sangrando y la pierna atrapada, allí empieza a llorar, a llorar como hacía tiempo que no lloraba. Llora por los que se han ido, por los que ha dejado atras y por los que aun están a su lado. Llora por las horas pasadas en la plaza del pueblo tomando fotos. Llora por todos esos besos ahora lejanos. Llora por esos 17 cumpleaños ahora pasados. Llora por haber olvidado. Llora por haber recordado demasiado tarde. Llora por él ahora demasiado lejano.
Y cuando no quedan mas lagrimas ni mas motivos por los que llorar, deja que su mente vuele hacia el reino de los sueños.
Y sueña, sueña que esta lejos, muy lejos, tal vez demasiado lejos. Y es feliz, feliz como no es desde hace tiempo. Y allí en su sueño esta él.

- ¿Mike?- susurra su yo del sueño- ¿Eres tú?
- El mismo princesa.
- Pero tú estas....
- ¿Quieres decir muerto? Si lo se
Pero allí esta ¿esta verdad? Esta ahi lo sabe, con su pelo castaño claro despeinado, y sus ojos, esos ojos que siempre la volverán loca de ese color verde. Y lleva puesta la camiseta que ella le regalo, la camiseta que llevaba el dia del accidente.
- Oh Mike te he echado tanto de menos- es lo unico que puede decir.
- Lo se, Marlene, lo se. Pero es hora de avanzar ¿no crees?
- ¿Avanzar? Yo he avanzado.
- ¿Estas segura¿ ¿Avanzar es pasar horas en tu habitación viendo fotografias? ¿Avanzar es llorar cada hora porque ya no estoy contigo? No Marlene, eso no es avanzar, eso es estar estancado en el pasado, eso es no avanzar.
- ¿Como me puedes decir esto Mike? Yo te queria, yo te quiero.
- Avanzar no es deja de quererme es querer a otras personas.
Mike se acerca a ella, y coge su rostro entre las manos. La mira a los ojos, con esos ojos verdes a los suyos negros, negros como el carbon. 
- Oh Marlene, maldita sea yo tambien te echo de menos. Echo de menos tus abrazos, las fotos que me hacías a todas horas para luego colgar en tu habitación. Echo de menos la forma en que pronuncias mi nombre. Echo de menos cuando cantabas, cuando reías. Eras mi pequeña Marlene.
- No Mike, aun lo soy sigo siendo tu pequeña, tu pequeña de las dudas infinitas- las lagrimas caen por sus ojos, la vista se le nubla, no sabe si podrá aguantar mas tiempo de pie.
- "Aquí estaré esperando mientras viva", mientras viva Marlene, la canción lo dice pequeña yo ya no estoy vivo. 
- Mike...
- Shh, tengo algo que me distes y quiero que vuelvas a tener. 
Suelta con cuidado la pequeña cara de Marlene y la coge su mano. Con delicadeza deposita una foto. El pueblo, el día que se conocieron. 
- Mike... yo...
- Lo se Marlene me diste esta foto, me la pusiste en el ataúd y yo ahora te la devuelvo. Para que sea tuya. Ahora despierta y avanza, continua, yo siempre siempre estaré contigo pequeña. Porque has sido mi vida mientras duro.

La cabeza le da vueltas, los ojos los tiene nublados.
- ¿Estas bien?- esa voz, le suena. Pero no puede ser, no era mas que un sueño.
- ¿Mike?- se atreve a decir.
- No, lo siento,  te has debido dar un buen golpe. ¿Como te llamas?
- Marlene, soy Marlene.
- Yo soy Daniel. Te he encontrado aquí ¿que te ha pasado? Esas heridas no tienen buena pinta.
- Me cai, no recuerdo mucho.
- Bueno Marlene, te voy a ayudar a levantarte y te llevaré al hospital ¿De acuerdo?
Daniel tiene los ojos azules y el pelo negro, negro como el carbón. Algo la dice que con él va a estar segura. Y cuando consigue ponerse de pie, lo tiene claro. Por primera vez desde el accidente esta preparada, sabe que es el momento y sabe que tiene que avanzar. Ahora se da cuenta de que las lagrimas no van ha hacer que Mike vuelva. Nada en realidad va a hacer que vuelva a estar a su lado. Mike se ha ido, y ella se ha quedado. Y ahora se pregunta ¿puede ser Daniel, un completo desconocido, el futuro? No lo sabe, pero Mike es solo su pasado, aunque siempre la acompañará.
Comienza a andar apoyada sobre Daniel, y se da cuenta de que tiene algo en la mano, algo que antes no estaba allí. Mira con cuidado sin saber que puede ser. Y descubre la fotografía, su fotografia, la fotografia que en su sueño Mike le devolvía.
- ¿Y esa foto? Es preciosa.
- Si es realmente bonita. Pero es parte del pasado.
Y con estas palabras la tira al suelo entre hojas verdes, marrones y rojizas. La tira junto a otros recuerdos que nunca acabará de olvidar pero que es hora de guardar bajo llave en un baúl. Porque ahora es una nueva Marlene,  y nunca será la misma, mas madura tal vez, o tal vez no. Pero sabe que ha conseguido avanzar. 

viernes, 14 de junio de 2013

Palabras formuladas al azar y recuerdos sacados del baúl


Una habitación, con musica de fondo y los restos de lo que pudieron ser ilusiones abandonadas ahora al azar. Mientras las lagrimas caen por las mejillas sonrosadas de una chica que ha descubierto miles de recuerdos que decidió abandonar en un baúl otros en otro lugar del mundo ajenos a los hechos que suceden en esta habitación de paredes blancas se dedican a sus cosas. Las lagrimas siguen cayendo mientras esta pequeña chica descubre fotos y negativos que olvidados había dejado. No recuerda mucho de todos esos carretes desechados para ser sinceros y justos no recuerda nada. No sabe que paso, no sabe quienes eran sus amigos ni que hacían o hicieron todo es tan borroso y confuso.
Algunos dicen que la verdad es que no quiere recordar pero que sabe perfectamente que paso, ahora piensa que tal vez tengan razón,  porque si recuerda, a veces lo lamenta, otras veces da gracias al cielo por recordar con total claridad. Lo que si que no recuerda es porque quiere recordar, no fue una epoca mala. 
Recuerda todas esas fotos echas en compañía de gente que creia querer, pero formulo demasiadas palabras al azar sin llegar a pensar en sus actos, cometió tal vez demasiados errores y se dejo llevar demasiadas veces. 
Pero ahora viendo esas fotos, rememorando y echando la vista atras tal vez no todo fuera tan malo como la hicieron creer.
Ahora se da cuenta de que esa vida con unos amigos ahora imposibles de recuperar, fue una gran vida. Pero es una vida que ha tenido que esconder en ese baúl, una vida llena de recuerdos. Una vida perdida de la que es hora olvidar y lo unico que puede hacer ahora es cerrar el baúl y echar la llave

It was the end of a decade but the started of an age



Just think about it one second
Just close your mouth and don't say anything
Just believe in your eyes no in others
Just believe to your brain it has the right
Just forget all the things and you know start again
Just put all your ideas in order
Just shout it loud and scream and tell everybody what you think
Just drop all bad things away.
Just hurt the people that hurt you
Just go away with the important people in your life
Just think is the start of a new age.
Just be you because all that people that can't understand you aren't good enought for you. They are mean and you are better than they. You can change the world someone say days ago and now you realize it is true, because now you know that you have a great personality.